poco

poco

lunes, 23 de noviembre de 2015

Duna

Como el Laocoonte esperando a que devoren a sus hijos, la serpiente de cuerpo escamado se quedó con mi aire, taponó mi ombligo, tirando una y otra vez del pequeño cordón que todavía me unía a otro vientre. Útero materno. Grité. Mamá...

Pero sólo estaba yo.

Nuestros ombligos siempre habían vivido juntos, desde que éramos algas. Mujer mar y yo. Yo respirando a través de su concha, alimentándome con palabras que guardaba sólo para mí.

Las rocas desaparecieron, y nuestro pequeño paraíso se cubrió de las agallas de aquel ser sin pelo, que se iba quedando con todo el coral de entre las nalgas de mi madre. Pero era a mí a quien quería, aunque me negaba a saber.

Intenté hablar y respirar sin agua. Hasta que pensé que callando todo lo malo, desaparecería. Me equivoqué.


Nací de mar, ¿recuerdas? Y ahora mi vida es... como un pequeño desierto. Con el ombligo abierto. Sin ti.

¿Dónde estás?

Al otro lado, el abismo. Yo quieta, sin saber a dónde ir. A dónde poder ir...

El hombre serpiente era ya un dios. Entonces pedí amor, silencio. Y encontré al hombre que creaba con sus manos, sin miedo a serpiente. Ignorando el daño que podía hacernos.

Me dio una tregua. Una canción. Dibujó para mí un mundo por el que poder escapar. Un mundo sin miedo, al que añadir colores. Y debería haber sido suficiente. Pero era tarde...

Ya no me quedaba alma, ni voz.


Y me rompí en pedazos.

domingo, 15 de noviembre de 2015

Dime qué sientes

Háblame de tus dudas, de tus miedos e inseguridades. Cuéntame el tiempo que necesitas para comprender las cosas que te hacen feliz. Dime cómo puedo ayudarte a escoger lo mejor para ti.

Escríbeme en una nota, de tu puño y letra, todas esas cosas que te hacen vibrar, que hacen a tu corazón salir por la ventana. Explícame cómo hacerlo sin atravesar tus límites infranqueables.

Háblame de tus abrazos, de nuestro amor imperfecto, de la luz de tu utopía.
Que tu voz tape este estruendo.  


Sabes que yo estaré siempre aquí. Y que te quiero, sin fecha de caducidad.